Te contamos como son los Clubs Liberales Swinger

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Te contamos como son los Clubs Liberales Swinger

Te contamos como son los Clubs Liberales Swinger

Los Clubs Swinger o también llamados Locales liberales de intercambio de parejas ofrecen múltiples posibilidades para mentes abiertas y curiosas que quieren experimentar. ¿Has pensado alguna vez en probarlo? ¿Te has preguntado qué puedes encontrar y cómo afectará esto a tu relación? A continuación de damos algunas respuestas.

Acuerdo de pareja

Casi todas las fantasías funcionan como un medio para estimular la sexualidad  y combatir la rutina. Y ello no quiere decir que se tengan que llevar a la práctica. En un momento tórrido se puede hablar de lo excitante que sería estar en medio de una orgía, y eso no significa que al día siguiente se tenga que hacer realidad. Si ambos quieren dar el paso, es imprescindible hablarlo y pactar hasta dónde se quiere llegar. Y sobre todo, ser realista. ¿Te imaginas a tu pareja besando a otra persona? ¿Cómo crees que reaccionarías? Es importante saberlo antes de aventurarse en el mundo liberal. Y ser claros con los límites de cada cual. Hay opciones para todos los gustos: puede que uno de los dos pueda tener sexo con otras personas y el otro no, porque así lo han pactado, puede que el juego se limite a personas del mismo sexo… Allí nadie te va a obligar a hacer nada que no quieras y lo mejor es saber de antemano lo que cada uno está dispuesto a probar.

Paso a paso

En casi todos los locales hay una parte que es un bar-discoteca. Las parejas van allá y entablan conversaciones y deciden si se adentran en otros espacios en los que tendrán que ir despojándose de la ropa. En la mayoría de establecimientos solo está permitida la entrada a parejas o chicas. Los hombres que acuden solos están en otro lugar y únicamente pueden entrar a petición de la pareja. Y ahí es donde entra el juego del glory hole, que es un agujero donde los chicos pueden introducir la parte más sensible de su anatomía para que las parejas jueguen con ella y decidan si los invitan a pasar.

Diferentes salas

Cada club tiene sus normas y sus espacios. Habitualmente, el encargado les explicará a los recién llegados la dinámica. Si el club es grande, hay diferentes salas: en algunas se puede ir vestido, en otras desnudo, otras están dispuestas para parejas bisexuales… También suele haber una zona de duchas o sauna y en los más ‘lujosos’ piscinas y terrazas. Es importante saber qué es lo que se puede hacer en cada uno de los espacios. En algunos lugares existen cuartos oscuros, en los que no se ve y solo se siente.

Los códigos

En las camas redondas los cuerpos se convierten en una amalgama. Pero ello no significa que las personas que están ahí tengan que aceptar cualquier relación. No todo vale. Hay un gesto sutil que se emplea para ‘rechazar’ de forma sutil a alguien. Se trata de hacer simplemente una señal con la mano de que pare (palma abierta, mirando al suelo), de forma elegante (no hace falta ser enfático y parecer un guardia urbano) y la otra persona captará el mensaje.

Vouyerismo y exhibicionismo

Algunos de los parroquianos no acuden para entrelazarse con otros. El morbo de mirar y de ser mirados es otro de los estímulos de los que se puede disfrutar en estos lugares. No son los casos más habituales, pero no hay ningún problema en establecer este juego en un lugar así.

Días temáticos

Es conveniente ver la programación del lugar al que se va a acudir. Se pueden encontrar propuestas como: noche de tríos, gang bang, veladas para fetichistas de los zapatos de tacón o el BDSM. Es importante puntualizar que el mundo swinger nada tiene que ver con el fetish (es decir, el sadomaso). Sin embargo, existen locales en los que también hay mazmorras y otros espacios habilitados para estas prácticas o se organizan fiestas concretas para dar rienda suelta a este tipo de fantasías.

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